Comisiones de un préstamo en México: cuáles se cobran de verdad y dónde se leen

Qué comisiones existen realmente en un crédito personal, por qué el CAT las incluye, cuáles quedan fuera y en qué documento se verifican.

Las comisiones no están escondidas en la letra chica: están dentro del CAT, porque el CAT se define precisamente como la cifra que junta intereses y comisiones para que dos productos puedan compararse.

$8,000 MXN a 99 días
$10,294 MXN a pagar en total con CAT promedio de 153.31% sin IVA
Costo del crédito
$2,294 MXN es la diferencia entre lo que recibes y lo que devuelves

Ejemplo ilustrativo. Valores estimados. No es una oferta de crédito.

Kueski Pay — CAT promedio de 153.31% sin IVA publicado por el propio prestamista (tyc.kueski.com/pp/2026/generales.pdf), verificado el 28/07/2026. El CAT es el Costo Anual Total definido por el Banco de México e incluye intereses y comisiones. Referencia de costo, no una oferta de esta página.

Ver el comparativo por monto y plazo Abre la comparativa editorial de préstamos personales en México.

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El CAT existe justamente para que las comisiones no se escondan

La sospecha más extendida sobre el crédito es que el costo verdadero está oculto en la letra chica. La respuesta institucional a esa sospecha es el Costo Anual Total, que junta intereses y comisiones en una sola cifra, con metodología oficial, y que la CONDUSEF utiliza para comparar productos entre instituciones.

De ahí se sigue algo que cambia cómo se lee una oferta: cuando un producto informa su CAT, la comisión de apertura y las cuotas de administración ya están dentro de ese número.

Y de ahí se sigue por qué comparar por tasa es un error con consecuencias: un producto con tasa baja y cargo de apertura alto puede resultar más caro que otro con tasa mayor y sin ese cargo. Vistos por su CAT, el orden puede invertirse.

La comisión de apertura y sus dos formas de cobrarse

El cargo por otorgar el crédito es la comisión más común y se estructura de dos maneras que afectan de forma opuesta a montos distintos.

La primera es un porcentaje del monto prestado: crece cuando el crédito crece. La segunda es una cuota fija por operación: no cambia con el monto, lo que la vuelve proporcionalmente muy pesada en créditos chicos y casi irrelevante en créditos grandes.

Hay productos que no cobran ningún cargo de apertura, y eso tampoco los vuelve más baratos: el costo puede estar en la tasa. Por eso la comparación se hace con el CAT, que integra ambos componentes, y no cargo por cargo.

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Lo que el CAT no incluye: el atraso

El CAT describe el costo del crédito pagado conforme a lo pactado. El atraso es un escenario distinto, y por eso los cargos por incumplimiento no entran en el cálculo. Es metodológicamente correcto y prácticamente riesgoso, porque el atraso es frecuente.

Las estructuras varían mucho: algunas instituciones aplican una cuota fija por evento, otras un interés moratorio por día sobre el saldo vencido. Ante el mismo retraso de una semana producen resultados muy distintos, y ninguna aparece en el CAT.

La conclusión es que el CAT sirve para elegir entre productos, pero no alcanza para saber qué ocurre el día que un pago se retrasa. Esa pregunta hay que hacerla aparte, y su respuesta está en el contrato.

El IVA también forma parte de lo que se paga

Varios de estos cobros se presentan sin impuesto y se facturan con impuesto, así que lo que sale de la cuenta es mayor que la cifra anunciada. Es habitual verlo señalado junto a comisiones y cargos por atraso.

No es un cobro oculto: está declarado. Pero desordena una comparación hecha a mano si en un producto se consideró el impuesto y en el otro no.

  • Dentro del CAT: intereses, comisión de apertura y cuotas de administración del crédito.
  • Fuera del CAT: cargos por atraso e intereses moratorios, porque suponen incumplimiento.
  • La comisión de apertura puede ser un porcentaje del monto o una cuota fija por operación.
  • Varios cargos se anuncian sin impuesto y se facturan con impuesto incluido.

Un CAT anunciado como "promedio" describe un caso representativo, no necesariamente el que aplica a tu solicitud. El que importa para decidir es el calculado sobre el monto y el plazo que estás pidiendo.

Lo que el CAT no incluye es lo que solo ocurre si algo sale mal —los cargos por atraso—, y por eso comparar productos por su CAT es correcto para elegir, pero insuficiente para saber qué pasa el día que no pagas a tiempo.

El documento donde se leen los cargos

Toda la información para verificar el costo se entrega antes de firmar, en los documentos informativos y en el contrato. No está en la publicidad, ni en el comparador, ni en lo que se dijo por teléfono.

La regla es simple: si un cargo relevante no aparece por escrito antes de la firma, todavía no es un dato con el que se pueda decidir. Pedirlo no compromete a nada y una institución formal lo entrega sin fricción.

Conviene revisar tres cosas que suelen quedar fuera de la conversación de venta: cómo se estructura el cargo de apertura, qué ocurre ante un atraso y desde qué día corre, y si el pago anticipado recalcula intereses.

Comparar CAT con CAT, mismo monto y mismo plazo

El CAT es comparable solo bajo una condición que casi nunca se cumple: que las dos cotizaciones estén hechas sobre el mismo monto y el mismo plazo. Es una cifra anualizada, y anualizar un crédito de pocas semanas produce un número que no significa lo mismo que el de uno de dos años.

Comparar sin igualar esas variables es comparar dos cosas distintas creyendo que se compara una. Es el error más común al evaluar ofertas, y produce conclusiones que parecen rigurosas precisamente porque se apoyan en un número oficial.

  • Pedir las dos cotizaciones sobre el mismo monto y el mismo plazo.
  • Comparar CAT contra CAT, nunca CAT contra tasa de interés.
  • Preguntar aparte el cargo por atraso, que no está en el CAT de ninguna oferta.
  • Confirmar si el pago anticipado tiene penalización y si recalcula intereses.

Cuando el CAT no está publicado

Hay productos en el mercado mexicano que no publican su CAT de manera accesible, ni en su sitio ni en un simulador abierto. Ocurre más de lo que se supone y no convierte al producto en ilegal ni necesariamente en malo.

Lo que sí hace es volverlo incomparable. Sin esa cifra no hay manera de ponerlo al lado de otra oferta y decidir con fundamento, y un producto que no se puede comparar solo se puede aceptar a ciegas.

La salida es concreta: pedir por escrito, antes de firmar, el CAT calculado sobre el monto y el plazo exactos que se solicitan. Es información que la institución tiene y que forma parte de lo que entrega antes de la firma.

Quién atiende cuando el cobro no coincide

Si aparece un cargo que no corresponde a lo pactado, el primer paso es la propia institución, por escrito y conservando el folio. Ese registro es lo que permite escalar después.

A dónde se escala depende del tipo de entidad. Las financieras supervisadas responden ante la CONDUSEF, que atiende reclamaciones y mantiene registros públicos consultables antes de contratar. Otras figuras se atienden por la vía de protección al consumidor.

Consultar en los registros públicos quién supervisa a una institución es gratuito y toma minutos. Es la verificación más barata de toda la operación y la única que sirve el día en que hay un desacuerdo sobre un cobro.